0

Una de globos por favor

20130304-232329.jpgQue vivan los globos, el helio y la carita de felicidad de mi hija! Tras más de 6 horas de diversión non-stop con un globo flotando por lo más alto lo tengo claro: no hay nada más maravilloso que la capacidad de saber disfrutar con las cosas más sencillas del mundo. Y en eso los niños nos ganan por goleada.

Hace unos días le regalaron a Mar un globo. Su primer globo. Era blanco, liso, sin ninguna gracia aparente…. Bueno, flotaba en el aire, eso sí. El caso es que desde que lo vio aparecer su expresión cambió. Pura alegría, pura inocencia, pura emoción! Lo zarandeó, lo abrazó, lo chupó y lamió entero, lo soltó (menos mal que había techo cercano…) y lo trató como su nuevo más mejor amigo. Más de 6 horas de absoluta felicidad. Por un globo!!!! Me encanta.

0

10 cosas molonas a tus casi 10 meses

Que te duermas en mis brazos, ir viendo como se te cierran los ojos….
Cuando haces morritos y pucheritos, si además los acompañas de tus cantares mejor que mejor.
Tus mil millones de sonrisas y carcajadas (cada vez son más las variantes!)
Ver como te comes una galleta. No imagino quién puede flipar tanto con algo tan simple.
Tu mirada cotilla
El momento baño (en general, todo enterito)
Cuando dices mamamama y papapapapa
Tu particular forma de gatear (modo arrastre)
Tu carita de no haber roto un plato cuando acabas de tirar al suelo todas la películas de papá
El ritual antes de meterte en cama, toqueteando y dando las buenas noches a todos los objetos de la habitación. So cute!

0

Vamos a reírnos!

Un niño se ríe 300 veces al día, un adulto 15…

No tenía ni idea, me enteré hoy en una reunión de trabajo y me quedé impresionada! Qué horror no? Qué nos pasa a los adultos!? Seguro que tendrá que ver con la pérdida de la inocencia, lo de tener que asumir responsabilidades y este tipo de cosas… Pero me niego a dejar de reír!!! Con lo divertido que es vamos! Y con los bien que sienta!

Cuando veo las carcajadas que se pega Mar por cualquier tontería y en cualquier momento me quedo alucinada. Reconozco que tener a una pequeñaja al lado que se pasa el día con la sonrisa puesta me ha ayudado ver las cosas de otra manera, de otro color. Da igual como haya ido el día en el trabajo, o si llueve o si alguien me ha mirado mal en el autobús… Llego a casa, Mar me sonríe, y automáticamente mis músculos se relajan, mi estado de ánimo da un giro de 180 grados y no puedo hacer otra cosa más que devolverle mi mejor sonrisa (y comérmela a besos)!

Sí, definitivamente, reírse mola mucho. Casi casi tanto como ser mamá 😉

Para quién haya perdido la practica y no se acuerde de cómo se hacía, recomiendo que se apunte a un curso de risoterapia, dicen que funciona! Más info: http://www.larisoterapia.com/